Cómo decirle que os separáis

Dejadle claro que él no es el culpable
Niños / Psico Cuando los niños reciben la noticia de la separación de sus padres sienten aturdimiento, perplejidad, rabia y tristeza, además muestran dificultades de concentración en las tareas escolares y también problemas para comer o dormir. Son reacciones normales ante un proceso de pérdida. Una situación de cambio en la que los padres deben saber escuchar y dar espacio al pequeño para expresar sus temores. Por Yolanda Bayón.

Durante el año 2015 se produjeron un total de 101.357 casos de nulidad, separación y divorcio, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Un problema que daña colateralmente a los hijos. ¿Cómo deben actuar los progenitores para que ese daño sea el menos posible?, ¿de qué manera deben explicarles que se separan? Según la psicóloga Joana Maria Rigo, experta en terapia familiar, “la información sobre la separación siempre tiene que ser dada por los dos padres y no por terceras personas. Los padres deben dar la información con tranquilidad, sin trasmitir angustia a los hijos y con la convicción que es la mejor medida que han podido tomar para el bienestar de todos, han de hacerlo utilizando un lenguaje adecuado a la edad de los niños”.

Cómo decírselo sin que se sienta culpable
Lo ideal es que ambos padres se pongan de acuerdo para darle la noticia al hijo o hijos: debéis elegir el momento y lugar más adecuado, cuando todos estéis relajados y sin tensiones. Explicadles que ya no podéis ni deseáis vivir juntos y que a partir de ahora viviréis en casas diferentes. “Deben dejarles claro que la separación no es culpa de ellos (de los niños), que los pequeños no han hecho ni dicho nada para que ocurra. Simplemente, han de explicarles que los padres ya no se quieren de la misma manera para continuar viviendo juntos, y que la separación es responsabilidad de los padres, de los dos”, explica la psicóloga. Es muy importante que les aseguréis que vais a seguir queriéndoles igual y que podrán ver igualmente a papá o a mamá independientemente de con quien vivan la mayor parte del tiempo.
Asimismo, “se debe decir claramente a los hijos que el divorcio es definitivo, que no hay posibilidad de marcha atrás, para evitar fantasías en el niño de un retorno en el futuro”, aconseja Joana Maria Rigo. No se debe utilizar a los hijos como moneda de cambio en los procesos de separación: esto conlleva graves problemas en el desarrollo emocional del niño.

Lo que debéis hacer
Resulta muy importante que el niño note lo menos posible el cambio, para ello se deben mantener al máximo la rutina diaria del niño: domicilio, entorno, relaciones con los padres, abuelos, amigos, colegio, actividades extraescolares, horarios, etc.
Evitar las descalificaciones mutuas delante del niño, por muy mala que sea la relación entre los padres, estos deben de proteger al máximo las opiniones positivas que el hijo tenga de ambos padres.
Facilitar la relación del hijo con ambos padres, siendo flexible en los horarios, fiestas, etc. También mantener la rutina de  consultarse  todo lo relacionado con la educación, salud, y otros aspectos del niño.
No caer en la sobreprotección de los niños, ni tratarlo como a un niño más pequeño por sentimientos de culpa. “Se le debe ayudar a seguir creciendo y esto no se consigue con mimos exagerados o consintiéndole todos los caprichos”, indica la psicóloga Joana Maria Rigo .
No luchar para apropiarse de los hijos, ni llevarlos a su lado en contra del otro progenitor. “ Deben actuar movidos por el amor hacia el niño y no por el rencor hacia la que fue su pareja. Han dejado de ser pareja, pero continúan compartiendo la labor de ser padres. Los hijos aprenden de nuestro comportamiento, si ofrecemos respeto y comunicación hacia nuestra ex pareja, los hijos actuarán también con respeto y amor”, aconseja la especialista.

Cómo se siente el niño ante la separación de los padres
Los niños pueden presentar síntomas de desajuste emocional frente al divorcio de los padres. La reacción de los hijos puede variar dependiendo de la edad del niño, de su carácter y de cómo los padres manejen y afronten la situación de separación.
– Los niños menores de tres años pueden manifestar tristeza, mostrase irritados, llorosos, presentar miedos, pueden manifestar problemas de sueño o alteraciones en la conducta alimentaria, también pueden presentar regresiones en su desarrollo.
– Los niños de 4/5 años pueden sentirse culpables, temer el abandono y presentar pesadillas, también pueden aparecer conductas regresivas (como por ejemplo, hacerse pis cuando ya lo controlaban perfectamente).
– Los niños más mayores en edad escolar, pueden presentar dificultades en su desempeño escolar, sentirse tristes y preocupados, mostrarse agresivos y sentirse atrapados en un conflicto de lealtad hacia los padres. “Es importante informar a los profesores de los cambio que se han producido, informar al tutor del niño de la separación para que sepa a qué atenerse si observa cambios en el pequeño”, aconseja la psicóloga. Contar con ayuda profesional siempre es adecuado para ayudar a los padres y a los niños a afrontar todos los cambios que una separación conlleva.


Más información
Grupo de Atención Psicológica (GAP). Centro de atención psicológica en temas de psicología infantil y juvenil, problemas de aprendizaje, problemas de pareja, etc.  www.gapsico.es
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Teléfono: 971 72 09 11.

(14/04/2018)