Implante coclear

Una técnica que hace oír a los niños sordos
Niños / Salud El implante coclear es una técnica quirúrgica que corrige completamente la sordera cuando se realiza antes de los seis años. Si la intervención se realiza al año de edad, el niño llegará a discriminar el cien por cien de las palabras y sonidos. A medida que se retrase el implante los resultados serán más pobres. Por Mar Fernández.

Hace más de 25 años que fueron aprobados los implantes cocleares para utilizarlos en las personas sordas. Desde entonces la tecnología de estos aparatos ha evolucionado de tal forma que permite que los niños sordos puedan oír. “La edad recomendable de la cirugía es alrededor del año de vida, con el objetivo de que el niño tenga ya facilitada la audición en el momento del desarrollo del lenguaje, que es a partir del año. De esta manera el pequeño va a tener un desarrollo lingüístico normal; el niño implantado oye perfectamente y puede asistir a la escuela normal y hacer una vida normal”, señala el doctor Javier Cervera, otorrinolaringólogo del Hospital Universitario Niño Jesús, de Madrid, y presidente de la Sociedad Europea de Otorrinolaringología.

EL IMPLANTE COCLEAR, UNA TÉCNICA SENCILLA
Dibujo: Universitat-de-ValènciaDibujo: Universitat-de-ValènciaLos implantes están indicados fundamentalmente en pacientes con sorderas profundas o severas que no se beneficien de un audífono. "También es muy importante que el paciente sepa los resultados que puede obtener de un implante coclear, no es lo mismo operar a un niño pequeño, que a un adolescente que nunca ha oído y además esté educado en el lenguaje de signos, porque los resultados que se pueden esperar serán muy pobres. También es muy importante que el paciente sepa que tiene que integrarse en un programa de rehabilitación para adaptarse a su nueva situación de audición”, aclara el doctor Cervera.
La cirugía para el implante es poco agresiva. Mediante una pequeña incisión detrás de la oreja se coloca el implante, y desde ahí, se crea un camino para poder alojar la guía de electrodos que se inserta en la cóclea o caracol en el oído interno, de tal manera que se pueda estimular el nervio auditivo para que este mande las señales eléctricas a la corteza cerebral auditiva, que es con lo que realmente oímos. La operación suele durar alrededor de dos horas y el paciente puede irse a casa al día siguiente.
Las personas con un implante coclear deben extremar el cuidado para evitar los golpes en la zona, “por eso se recomienda no hacer deportes de riesgo o violentos, y que los niños que monten en bicicleta lo hagan siempre un casco protector. Con los modelos antiguos hay que quitarse el procesador externo para bañarse, por ejemplo en la piscina, aunque ahora están saliendo modelos nuevos que son sumergibles”. Aunque los modelos antiguos pueden tener interferencias con los teléfonos móviles, los nuevos pueden utilizarse con total tranquilidad.

 

¿CUÁNDO SE DEBE OPERAR?
Un niño de cuatro meses ha sido el más pequeño que ha recibido un implante coclear, “pero no es lo habitual, a veces a estas edades no estamos completamente seguros del diagnóstico, ya que se necesita que el niño tenga el suficiente desarrollo del cráneo donde se va colocar el implante” explica el especialista. La edad recomendable de la cirugía, según los expertos, es alrededor del año de vida. “La experiencia obtenida en los niños implantados no puede ser mejor, al implantarse antes del desarrollo del lenguaje, hacia el año de vida, estos niños han evolucionado como cualquier otro niño, pueden ir a colegios normales, aprender varios idiomas, escuchar música y practicar deporte”, señala el otorrinolaringólogo Javier Cervera.
Para los expertos es muy importante que el implante se realice precozmente, para que puedan desarrollar el lenguaje. “Hay una edad crítica, que son los 6 años, si se implanta a partir de esta edad el resultado del implante desde el punto de vista de reconocimiento de las palabras será cada vez peor”, dice el especialista.
El implante está indicado en todos los niños sordos, excepto en aquellos en los que exista una malformación del oído interno que sea la causa de la sordera, o que tengan fibrosis u osificación coclear debido a una meningitis. Entra dentro de las prestaciones de la Seguridad Social, como prestación ortoprotésica, y se contempla su renovación cada siete años, de tal manera que si el paciente tiene algún problema con el implante, por avería, rotura, etc., tiene derecho a nuevo implante, de manera que no pierda la posibilidad de oír en ningún momento.

(30/08/2011)