“La vacuna posiblemente se utilice para vacunar a los más vulnerables, no a toda la ciudadanía”

Objetivo: convivir con el coronavirus sin su cara más letal
Niños / Salud “El objetivo es modular la pandemia con la vacuna. Estoy convencido de que en el primer semestre del próximo año ya habremos solucionado parte del problema porque habremos vacunado a los vulnerables. Esto cambiaría por completo el horizonte del abordaje de la pandemia: podremos convivir con cuadros asintomáticos o leves”, afirma el Dr. Amos José García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología, en esta entrevista. Por Olga Fernández Castro.

La infección por Covid19 es más leve en los niños, ¿se sabe por qué?
Hay varias hipótesis. Una de ellas es la que hace referencia a que los niños, al haber sufrido cada año episodios de infección por otros coronavirus, tienen cierto perfil de protección cruzada contra el SAR-COV-2. 

¿Esta hipótesis también sirve para los adultos?
Sí, pero este tipo de infección es más frecuente en niños, ya que son más sensibles a padecer resfriados por coronavirus. 

Usted ha declarado que este virus ha llegado para quedarse y que lo que debemos hacer es modular su ataque. ¿Cómo se doma al virus?
Así es. El virus no se va a ir con la vacuna, es imposible que elimine este microorganismo teniendo en cuenta los perfiles de impacto que posee. La vacuna posiblemente se utilice para vacunar a los más vulnerables exclusivamente, no a toda la ciudadanía. Desde esa perspectiva, este virus va a quedarse con nosotros, por eso tenemos que modular su presencia. ¿Cómo lo conseguimos? Vacunando a los más vulnerables y así eliminamos la faceta más dramática que tiene la infección en la sociedad (hospitalizaciones y mortalidad). Los grupos más vulnerables son los ancianos y las personas con patologías de base.   

Entonces, ¿no se vacunará a los niños?
En principio, no son candidatos a vacunarse. Salvo los que sufran alguna patología de base y sean de riesgo. Pero esto lo digo con algunas limitaciones, ya que no sabemos cómo son las características de la vacuna que va a llegar, a lo mejor al final tiene un mayor peso específico en cuanto a la capacidad de protección en ámbitos que no son los de los adultos mayores y entonces lo que convendría sería vacunar a otros colectivos para evitar la difusión del problema hacia las personas de riesgo. Pero lo razonable es pensar que la vacuna tenga una capacidad de respuesta protectora suficiente para eliminar la cara más amarga de esta infección que es la mortalidad en la población vulnerable.

Entiendo que no habrá vacunas para toda la población
Vacunas para toda la población creo que va a ser prácticamente imposible por la capacidad de producción y el coste. Estamos hablando de una pandemia y la vacuna tiene que llegar a todos los países del mundo.

Se ha reportado el primer caso de reinfección en un paciente de Hong Kong que ya había pasado la enfermedad, ¿quiere decir esto que es posible volver a infectarse aunque estemos vacunados?
Estamos hablando de un caso entre millones de infectados. Es algo que también ocurre con otras enfermedades en las que la vacuna crea inmunidad duradera, pero en circunstancias especiales y en algún caso concreto puede producirse una reinfección. Sí debemos estar alerta frente a este caso de reinfección, tal como aconseja la OMS, pero no establecer conclusiones prematuras. 

¿Cuándo cree que se solucionará este problema de salud?
El problema se va a solucionar con la vacuna, es el instrumento que nos va a permitir modular la pandemia. Estoy convencido de que en el primer semestre del próximo año ya habremos solucionado parte del problema. Hoy por hoy no hay nada que indique que la vacuna resultante va a tener algún problema en relación al coronavirus. Hay varias líneas de investigación que son muy optimistas en función de los resultados publicados en las revistas de impacto y puede que algunas dosis lleguen en el mes de diciembre. Es razonable pensar que por lo menos en el primer trimestre del próximo año podría vacunarse a toda la población vulnerable. Esto cambiaría por completo el horizonte del abordaje de la pandemia: podremos convivir con cuadros asintomáticos (sin síntomas) o con cuadros leves, siempre y cuando no afecte a los más vulnerables y no se cree colapso hospitalario. 

¿Se sabe cuánto puede durar la inmunidad?
No se sabe. Hay que pensar que este microorganismo lo conocimos en diciembre de 2019, han pasado nueve meses y hasta ahora los pacientes recuperados de la infección sí parece que guardan inmunidad natural. ¿Hasta cuándo durará? No lo sabemos. Se necesita más tiempo. 

Parece que el objetivo es convivir con el virus sin su cara más letal, ¿no?
Hay muchas enfermedades con las que convivimos habitualmente que cursan sin síntomas o con síntomas leves. Esto es lo que queremos que pase con el SAR-COV-2. No lo vamos a eliminar, pero sí podemos conseguir que se transforme en eso y deje de tener la variante más dramática. 

¿Seguiremos entonces con la mascarilla?
Hasta que no consigamos vacunar a la mayoría de la población vulnerable, deberíamos mantener las medidas de prevención.

(08/09/2020)