Antes de quedarte EMBARAZADA, ponte al día de las vacunas

26/07/2011 En la planificación del embarazo, la mujer debe tener en cuenta la actualización de su calendario vacunal. A través de un análisis de sangre se pueden identificar los virus frente a los que no se tiene protección. Con esta medida se evita la posibilidad de transmisión de enfermedades entre madre e hijo cuando la primera no está vacunada.

En España, se estima que hay un 10% de la población adulta mayor de 40 años que no conoce su estado inmunitario frente a la varicela, la rubéola, el sarampión o la paperas, entre otras. De hecho, los últimos casos de tos ferina que se han dado en nuestro país corresponden a niños de dos meses, a los que todavía no se ha empezado a vacunar, que han contraído la enfermedad de su entorno familiar.  Así se ha señalado durante el Curso de Verano “Vacunas para el Siglo XXI” organizado recientemente por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en colaboración con el Grupo de Estudio de Vacunación en el Adulto (GEsVA).
“En general, el seno familiar puede ser un foco importante a la hora de transmitir algunas enfermedades”, señala el profesor Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid) y miembro del Grupo de Estudio de Vacunación en el Adulto (GEsVA). En esta misma línea, el profesor José Ramón de Juanes Jefe de Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario 12 de Octubre, añade que “todos los adultos deberían comprobar su estado inmunológico frente a enfermedades como la difteria, el tétanos y la tos ferina. Hemos visto cómo éstas están en aumento y son algunas de las enfermedades que los mayores pueden transmitir a los niños. Porque, tal y como explica este especialista, “si un adulto contrae una enfermedad, cuanto más tiempo esté en contacto con niños que no han podidos ser vacunados, más posibilidades tienen los pequeños de ser candidatos a tener las enfermedades”. Por todo ello, estos especialistas recomienda a los adultos con niños pequeños o lactantes en su entorno “que se pongan al día y si no han pasado estas enfermedades, vacunarse”, señala el profesor Gil.

De la madre al hijo
Por otro lado, el doctor De Juanes ha señalado la posibilidad de transmisión de enfermedades entre madre e hijo cuando la primera no está vacunada, es decir, “por ejemplo, la transmisión de la rubéola al no nacido (rubéola congénita) o al bebé que todavía no ha sido vacunado”, explica. Y es que, según su experiencia, todavía hay mujeres que llegan al parto y no están inmunizadas, principalmente frente a rubéola. Por este motivo, anima a tener en cuenta la vacunación en los programas de la mujer fértil y sobre todo antes del embarazo. “Mediante un control serológico (análisis de sangre) se puede identificar los patógenos frente a los que la mujer está inmunizada. Si el resultado es negativo se debe proceder a su vacunación, antes de que pueda quedar embarazada”, señala.