Aumenta el cáncer de piel (MELANOMA) por la exposición solar

10/11/2018 Las quemaduras solares producidas en la infancia aumentan notablemente la aparición de cáncer de piel en la edad adulta. Las cabinas de rayos UVA están desaconsejadas por la OMS al considerarse cancerígenas. ¿Sabes como distinguir un lunar de una lesión maligna?

La incidencia de cáncer de piel por exposición solar continúa aumentado cada año, siguiendo así la tendencia mostrada en la última década con un 50% más de casos, según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer. El melanoma es muy infrecuente en la infancia y la juventud, los casos pueden empezar a surgir en personas mayores de 35 años. Las posibilidades de tener melanoma en la edad adulta se incrementan considerablemente cuando se ha tomado el sol de manera inadecuada durante los primeros años de vida. "En los últimos 20 años, en el Hospital Universitario de Bellvitge hemos pasado de 30 a 100 casos de melanoma tratados al año. Este dato puede tener su explicación en el aumento de personas que toman el sol para conseguir estar bronceadas", advierte el Dr. Francisco Javier Bordas, Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB). Los especialistas alertan sobre el uso de las cabinas de rayos UVA, que suelen utilizarse para conseguir bronceado en invierno. Un estudio que investigó a 681 pacientes (68,3% mujeres), publicado en JAMA Dermatology, analizó el impacto de estos aparatos sobre la piel y concluyó que quienes utilizaban la cabina tenían seis veces más posiblidades de desarrollar melanoma que las que no lo hacían.

Distinguir lunares de lesiones cancerígenas (melanoma)
MelanomaMelanomaLa cura del cáncer de piel tiene un 95% de éxito cuando éste se detecta de manera precoz. "El melanoma puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, como una lesión nueva o manifestándose con el cambio de aspecto de nevus (pecas) ya existentes. Estos pasan a ser asimétricos, de color heterogéneo, con un borde irregular y un diámetro superior a los 6 mm", indica el Dr. Bordas. Por eso, es tan importante la autoexploración periódica de los lunares y la rápida visita al dermatólogo si se percibe algún cambio de forma, tamaño y/o color.
Un hecho a tener en cuenta, y del que poca gente es consciente, es la existencia de algunos fármacos que pueden producir un mayor riesgo de reacción de la piel frente al sol. Medicamentos como algunos antibióticos, antiinflamatorios y anticonceptivos, entre otros, pueden generar fotosensibilización. "Es importante que antes de tomar el sol, si se está tomando algún tipo de fármaco, se compruebe en el prospecto si aparece un símbolo de precaución con un sol y una nube. Si es así, debe utilizarse un fotoprotector con un factor solar más elevado del que se está acostumbrado a utilizar", explica el Dr. Bordas.
La prevención es un aspecto clave, "es primordial que cada persona utilice la crema solar más adecuada, teniendo en cuenta su fototipo (capacidad de la piel para asimilar las radiaciones solares), la edad, y el momento y lugar de exposición al sol. No sólo se debe administrar un fotoprotector cuando se va a la playa, también es necesario en caso de realizar actividades al aire libre o si se está en la montaña. Además, la aplicación del producto debe hacerse media hora antes de la exposición al sol, así como volver a usarlo cada hora o cada vez que se sale del agua, en la playa". Ningún fotoprotector evita el 100% de los rayos solares, por lo tanto, aunque se utilice uno con alta fotoprotección, es aconsejable seguir las mismas indicaciones.