Detectan una partida de JUGUETES chinos que podían haber provocado cáncer e infertilidad

20/10/2010 La empresa AsiaInspection, dedicada al Control de Calidad y a los Servicios de Inspección, Auditoría y Test de Laboratorio para importadores de todo el mundo, ha detectado 35 juguetes fabricados en China que estaban a punto de enviarse a Europa y los Estados Unidos y que podrían haber causado enfermedades como el cáncer o la infertilidad debido a los productos químicos, como el fatalato, que son utilizados para su producción.

AsiaInspection, compañía dedicada a realizar Auditorías de Fábrica y de Producto para empresas importadoras, ha detectado 35 juguetes que podrían haber causado cáncer o infertilidad en una de sus múltiples inspecciones de juguetes fabricados en aquel país.“Un 25% de estos artículos contenía niveles peligrosos de fatalato, un conjunto de productos químicos que se encuentra en plásticos y que ha sido sometido a rigurosas normas en Europa y Norteamérica”, explica Alex Makow, Director General para España y Portugal de AsiaInspection. “Estos compuestos químicos –que se utilizan principalmente para mejorar la flexibilidad y la durabilidad de los plásticos como el PVC– están prohibidos en la Unión Europea y en los Estados Unidos”, añade el directivo español. Y es que a niveles altos de exposición, las propiedades toxicológicas de los fatalatos presentan riesgo de cáncer y pueden provocar infertilidad para quienes manipulen o entren en contacto con ellos. En este caso los niños.
AsiaInspection se topó con un botiquín de primeros auxilios de juguete que contenía 130 veces más de un fatalato regulado, que el límite permitido. “Por ello siempre nos afanamos en que el primer eslabón de la cadena, el de los importadores que compran en China y Asia, tengan en cuenta que los controles de calidad y auditorias de fábrica son requisito indispensable para no poner en peligro la salud de millones de personas. Tienen que ser conscientes de que no hacer este tipo de controles o tomar las medidas necesarias para garantizar que los productos que fabrican o adquieren es muy peligroso. No se puede admitir que los niños sigan corriendo riesgos de intoxicación con fatalatos”, añade Makow.