El “slime” o “moco verde” casero elaborado con bórax causa QUEMADURAS

24/07/2017 El famoso juguete de manipulación, similar a un moco verde (“slime” o blandiblub), de textura elástica y húmeda, puede ser un peligro en las manos de un niño si se ha elaborado en casa con un ingrediente abrasivo: el bórax.

La elaboración casera de “slime” (moco verde o blandiblub) se ha puesto de moda y muchos niños lo realizan en casa con ingredientes diversos: cola blanca, detergente, maicena, espuma de afeitar, líquido de lentillas… y bórax. Este último es una sustancia química (borato de sodio): una forma de cristal blanco que se disuelve fácilmente en agua y que se utiliza ampliamente en la fabricación de detergentes, suavizantes, jabones o desinfectantes. Y se puede adquirir también como ingrediente activo por separado, incluso a través de Amazon. El problema de hacer “slime” o moco verde con este ingrediente es que al tocarlo, los niños sufren quemaduras en las manos. Tal y como ha publicado la doctora Rosa Taberner, dermatóloga en el hospital público Son Llàtze (Islas Baleares), en su blog, donde se pueden ver las manos quemadas de un niño. Las consecuencias de manipular borox son: enrojecimiento, quemazón, ampollas e inflamación. Síntomas que se corresponden con quemaduras de segundo y tercer grado. “Un contacto más o menos prolongado es suficiente para provocar esta reacción en cualquier persona expuesta. Si es un niño, seguramente con más probabilidad”, advierte la dermatóloga. En caso de exposición accidental, esta especialista recomienda lavar la zona con agua y jabón y vigilar la reacción en la piel. Si aparece eritema y/o ampollas se debe acudir al médico.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ASlime_02471_Nevit.jpghttps://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ASlime_02471_Nevit.jpgSe puede elaborar “slime” o "moco verde" (blandiblub) sin bórax: sustituyendo el bórax por jabón líquido para las manos o detergente líquido para lavadora y un poco de cola. O incluso empleando maicena.Y darle color con colorante alimentario. Aunque, como explica María, una niña de 12 años que lo ha elaborado en casa, su duración es corta: "Me ha durado tres días, al cuarto ya estaba duro y no se podía manipular. Dura menos que el blandiblub comercial, pero es muy divertido hacerlo en casa".