Se investiga la relación de aditivos alimentarios e HIPERACTIVIDAD en niños

31/03/2011 Algunos estudios han relacionado el consumo de alimentos con aditivos (colorantes y conservantes) con la hiperactividad infantil. Ahora la agencia estadounidense del medicamento (FDA) ha decidido revisar los estudios existentes e incluso se plantea que los productos que usen estas sustancias incluyan en el envase mensajes que adviertan de la posibilidad de que su consumo puede empeorar el comportamiento de los niños hiperactivos.

La agencia estadounidense del medicamento (FDA) ha decidido revisar los estudios existentes sobre los colorantes alimentarios artificiales y el comportamiento hiperactivo en los niños. Según el periódico The New York Times, la FDA ha encargado a un grupo de expertos la revisión de los estudios existentes sobre los efectos de estos aditivos en el comportamiento de determinados niños con trastornos de conducta. Entre las medidas que se plantean está la posibilidad de que los productos (golosinas, bebidas, cereales infantiles, etc.) que incluyen estas sustancias pongan en el envase mensajes que adviertan de la posibilidad de que su consumo puede empeorar el comportamiento de los niños hiperactivos.
Por otra parte, muchos profesionales médicos (psiquiatras infantiles, neuropediatras, etc) afirman que la hiperactividad es un problema principalmente genético (se hereda y suele haber antecedentes en la familia). Incluso hay estudios científicos que han identificado genes responsables de este trastorno.

Aditivos e hiperactividad
Un colegio de Gran Bretaña hizo la prueba de eliminar durante quince días los aditivos de las comidas que servía a sus alumnos. El experimento fue un éxito: uno de cada tres padres rápidamente se percató de que mejoraba el comportamiento de sus hijos, el 18% de los padres observó que sus hijos dormían mejor y los profesores vieron que los niños que habitualmente presentaban problemas de atención y concentración estaban más tranquilos y eran capaces de fijar su atención en clase.
Expertos del Centro de Investigación del Asma y la Alergia británico analizaron el comportamiento de 277 niños de tres años residentes en la isla de Wright. En las dos primeras semanas del experimento, les dieron todos días zumo de frutas con colorantes y preservantes químicos. Las dos últimas semanas, en cambio, les dieron zumos de frutas libre de aditivos artificiales. Los padres de los niños observaron a sus hijos durante todo el mes que duró el experimento. Los investigadores concluyeron que estos aditivos provocan efectos importantes en los niños que son apreciables por los padres.