Un análisis del pelo de la embarazada podría anticipar la DEPRESIÓN postparto

10/11/2017 Científicos de la Universidad de Granada han hallado niveles de cortisol más altos en el pelo de las embarazadas que posteriormente sufren depresión postparto, algo que no ocurre en las embarazadas que no se deprimen.

Un simple análisis de pelo en el primer o tercer trimestre de gestación puede indicar si la embarazada tiene más o menos riesgo de sufrir depresión postparto. Un grupo de científicos de la Universidad de Granada (UGR) han llevado a acabo un estudio, que se publica en la revista Plos One, con 44 mujeres a las que siguieron durante todo el embarazo y el postparto. Los científicos, pertenecientes al Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) y a la Facultad de Psicología, realizaron en cada trimestre de gestación una serie de pruebas para evaluar el estrés y síntomas psicopatológicos, al mismo tiempo que les tomaban una muestra de cabello para analizarlo.

Los resultados finales del estudio dicen que los niveles de cortisol (una hormona que produce el organismo como respuesta al estrés) en el pelo de las mujeres que desarrollaron depresión posparto fueron mayores a lo largo de todo el embarazo que los de las mujeres sin depresión postparto, siendo esta diferencia estadísticamente significativa en el primer y tercer trimestre. Según señala la investigadora principal del trabajo, María Isabel Peralta Ramírez, “los resultados muestran que a lo largo de todo el embarazo ya existen variables psicológicas y hormonales alteradas en las mujeres que más tarde sufren depresión postparto”. Detectarlas puede ser clave para prevenir la depresión en el postparto.

Además, las embarazadas que se deprimieron mostraron durante la gestación distintos síntomas pasicopatológicos: en el segundo trimestre mostraban mayores niveles de somatización, obsesión compulsión, depresión y ansiedad, y en el tercer trimestre mostraron mayores niveles de estrés especifico del embarazo y somatización. Todos estos síntomas junto un mayores niveles de cortisol serían, por lo tanto, indicadores de una futura depresión postparto.