Llegan las papillas y los purés

Cómo iniciar al bebé en los alimentos sólidos
Tu Bebé / Nutrición La mayoría de los lactantes están preparados para tomar sólidos entre los cuatro y los seis meses de vida, cuando alcanza la madurez gastrointestinal y renal. Pasar del biberón o el pecho a la cuchara requiere paciencia y estrategia. Aquí tienes las pautas para iniciar a tu bebé en los alimentos sólidos. Por Elia Río.

Cuando el pediatra te recomiende empezar con los sólidos te preguntarás: ¿cómo lo hago? Y es que pasar del pecho o el biberón a las papillas y purés requiere tiempo y paciencia. “Es muy importante que el bebé esté tranquilo y seguro para que madre e hijo puedan disfrutar juntos de esta nueva etapa de la alimentación”, indica Belén Benito, farmacéutica de Laboratorios Suavinex, quien nos aporta una serie de recomendaciones generales para facilitar la adaptación del lactante a la alimentación complementaria ¡Toma nota! 

 

1. SUSTITUIR UNA TOMA. “Para iniciar el periodo de tránsito del pecho o el biberón al plato, y que el bebé se acostumbre de manera paulatina, es recomendable empezar sustituyendo una toma diaria por la ración de alimento sólido correspondiente”, señala la experta. Además, hay que intentar que esté receptivo en el momento de iniciar esta etapa transacional. Para ello, añade la especialista, “es importante propiciar el mejor momento tanto para los papás como para el bebé; cuando esté descansado, calmado y contento. Así será más fácil y agradable para él esa primera aproximación a una nueva manera de alimentarse”. Se suele comenzar con el puré de frutas, para continuar con el de verduras.

 

2. MANTENER UN APORTE MÍNIMO DE MEDIO LITRO DE LECHE AL DÍA. Es fundamental mantener una alimentación mixta, con leche materna o de continuación, según las indicaciones de  cada pediatra. Lo normal es mantener un aporte mínimo de medio litro de leche diaria, hasta alcanzar los 12 meses de edad. Mientras, iremos incluyendo nuevos alimentos en su dieta de manera paulatina y en pequeñas cantidades, para que le sea más fácil acostumbrarse a las nuevas texturas y sabores.

 

3. DEJAR PASAR 15 DÍAS ENTRE CADA ALIMENTO NUEVO. Hay que tener en cuenta que es posible que el cambio de un sabor a otro requiera de repetidas ofertas y es bueno dejar un periodo prudencial de entre ocho y quince días para la incorporación de cada alimento”, apunta Benito. “Al mismo tiempo esto nos ayudará a detectar posibles alergias de una manera rápida”, concluye. 

 

4. HA DE COMER ERGUIDO. Para el bebé, que tiene que comer siempre erguido y bajo la supervisión de un adulto para evitar atragantamientos, es más fácil iniciar esta etapa con purés de texturas finas que facilitan la digestión. 

 

5. TROPEZONES EN LA PAPILLA. Cuando veas que hace ademán de masticar, puedes probar a introducir trocitos blandos (por ejemplo, de patata cocida) en el puré de verduras para que se vaya acostumbrando a la masticación. “Es más –señala la farmacéutica- a partir del octavo mes se le puede comenzar a ofrecer alimentos que pueda coger con las manos a fin de que vaya descubriendo las texturas. De esta manera, conforme tome confianza será bueno animarle a coger su cuchara ergonómica y biberones con asas para potenciar su autonomía. 

 

6. NO DEJARLO SOLO MIENTRAS COME. Nunca dejar al niño solo mientras come para evitar atragantamientos.  

 

7. LIMPIAR SUS ENCÍAS. También es fundamental mantener siempre una buena higiene bucal, especialmente cuando comienza la etapa de la dentición, limpiándole las encías con un pañito. De esta manera, ayudaremos a mantener los dientes sanos.

(22/02/2013)