Los niños de TALLA BAJA pueden crecer con hormona del crecimiento

 

 

La talla baja en el niño no siempre tiene una causa conocida. “En algunas ocasiones podemos encontrar una causa que justifique la talla baja (déficits hormonales, anomalías genéticas, bajo peso al nacimiento, etc.); sin embargo en un gran porcentaje de casos no se encuentra la causa última del problema”, dice el doctor Luis Salamanca, experto en Endocrinología Pediátrica en el centro médico d-médical de Madrid. Cuando no se puede encontrar la causa se define como talla baja “idiopática” (o de causa desconocida) y no presentan alteraciones hormonales, tan sólo retraso en la madurez del hueso. Muchos de ellos suelen tener varios miembros de la familia también de talla baja. “Todo paciente con talla baja ha de ser remitido a un especialista en Endocrinología Pediátrica para hacer una valoración global, un estudio analítico completo que incluya varias hormonas y un estudio radiológico para observar la edad ósea del niño. Y todo ello hay que hacerlo lo antes posible, ya que la eficacia del tratamiento se relaciona directamente con lo precocidad de su inicio”, comenta el Dr. Salamanca. Los pequeños afectados de talla baja idiopática, sí pueden beneficiarse del tratamiento con hormona de crecimiento no solo porque alcanzan mejor talla final sino porque mejora otros parámetros de vitalidad en el individuo. Pero es muy importante un seguimiento posterior muy estrecho para ir modificando la dosis a inyectar en función de distintas variables como el peso, la glucemia, diversos parámetros hormonales, la madurez ósea, etc. Para el experto, Luis Salamanca, “lo idóneo es que el tratamiento se mantenga hasta que las epífisis (los extremos de los huesos largos y el lugar por dónde crece el hueso) se cierren por completo, lo que ocurre aproximadamente a los 14 años en las niñas y a los 16 años de edad en los niños”.