SENDA DEL OSO, ASTURIAS

La naturaleza asturiana, siempre impresionante, se ofrece, en este paraje, soberbia, encantadora y accesible. Una vegetación exuberante y variada se presenta en bosques frondosos donde habitan robles, castaños, nogales, avellanos, abedules, tilos…y osos. Te recomendamos la bici para disfrutar de esta senda ya que el desnivel y la dificultad de la ruta son muy bajos.

La naturaleza asturiana, siempre impresionante, se ofrece, en este paraje, soberbia, encantadora y accesible. Una vegetación exuberante y variada se presenta en bosques frondosos donde habitan robles, castaños, nogales, avellanos, abedules, tilos…y osos. Te recomendamos la bici para disfrutar de esta senda ya que el desnivel y la dificultad de la ruta son muy bajos. El camino esta bien señalizado, con paneles informativos, protegido con vallas de madera y con un buen firme compactado.


La senda, de 22 km., discurre por la pista que hasta 1963 recorría el tren minero por el valle del río Trubia, desde Tuñón hasta Entrago con un ramal, de otros 8 km., que se bifurca en Caranga de Abajo y finaliza en Santa Marina. Hasta Tuñón también se puede llegar por la vía verde de Fuso que enlaza con Oviedo. El punto de partida se encuentra junto al área recreativa de Tuñón, cruza el arroyo Les Xanes, Villanueva y su puente romano y el área de recreo de Buyera hasta llegar a Proaza donde nos esperan las estrellas de la senda: Paca y Tola, dos osas recuperadas a un cazador furtivo que las había dejado huérfanas.


El cercado de los osos comprende una superficie de monte de más de cuatro hectáreas totalmente cercada con vallas. El mejor momento para que pequeños y grandes puedan observar a Paca y Tola es sobre las 12 del mediodía cuando acuden a comer, excepto en periodos de hibernación.

Dejamos a Paca y Tola para continuar por el impresionante desfiladero de Peñas Juntas que compite en majestuosidad con el desfiladero de Valdecerezales, más allá de Caranga en el tramo que discurre hasta Entrago, y con el desfiladero de Valdemurio y su embalse, en el tramo que se bifurca hacia Santa Marina, donde una larga pasarela nos permite atravesar, casi tocándolas, sus frías aguas. Difícil la elección del tramo a seguir ya que ambos forman parte de los paisajes más espectaculares de esta vía verde y probablemente de Asturias.

Tú y tu familia disfrutareis de un magnifico día gozando de un paseo en plena naturaleza, con un ejercicio ligero de apenas unas horas, por la esencia de la Asturias más natural.