Un simple análisis del ADN fetal presente en la sangre materna permite detectar las anomalías cromosómicas más frecuentes, entre ellas el síndrome de Down, con una fiabilidad del 99 %, según Labco, el laboratorio que comercializa esta técnica. Con esta prueba el número de falsos positivo es bajo: 0,1 por ciento para las trisomías mas frecuentes. En principio estará solo disponible en hospitales privados y costará aproximadamente 700 euros.
La prueba lleva un año practicándose en EE UU y está basada en el análisis del ADN fetal en sangre de la madre: detecta trisomías fetales en embarazos a partir de las 10 semanas de gestación, gracias al cribado de los cromosomas sexuales y del par 13, 18 y 21, estos tres últimos responsables del 95 por ciento de las anomalías fetales.
Aunque no es una prueba sustitutiva de la amniocentesis, está indicada para gestantes de elevado riesgo y para ‘screening’ poblacional tras la ecografía del primer trimestre, sobre todo en aquellas mujeres que tras un resultado de riesgo medio-bajo aún tienen la “angustia” de una posible trisonomía fetal.






































