Los beneficios de tener una mascota en casa varían sustancialmente según la edad del niño. Así, por ejemplo, en bebés y niños que empiezan a caminar cobra mucha importancia el desarrollo cognitivo ya que a esta edad disfrutan de los aspectos sensoriales de los animales y aprenden sobre ellos. En los niños en edad preescolar, en cambio, destaca el desarrollo socioemocional, ya que hay una mayor intensidad en la relación entre ambos que conduce al desarrollo de la empatía. Y por último, en el grupo de edad de niños más mayores el desarrollo socioemocional también es destacable ya que el ayudar con los cuidados de la mascota contribuye favorablemente al sentimiento de responsabilidad. [img_assist|nid=294|title=|desc=|link=none|align=left|width=0|height=0]En cuanto a las zoonosis (enfermedad transmisible a humanos que procede de animales), Roger Catalan Bravo, afirma que “las más comunes en animales de compañía son las infestaciones por parásitos y las enfermedades de la piel causadas por hongos”, pero remarca que “si se siguen los programas de vacunación y desparasitación recomendados por el veterinario, y el niño adquiere unos hábitos de higiene normales (lavarse las manos después de jugar con el perro, no dejar que se suba encima de la cabecera de la cama, etc.) se reduce enormemente el riesgo de transmisión de enfermedades”. ¿Puede tener celos del bebé? Roger Catalan Bravo hace hincapié también en los protocolos que se deben establecer al inicio de la relación entre el niño y el animal de compañía. Afirma que en los casos en que la llegada del bebé es posterior a la de la mascota es importante tener en cuenta que el animal puede desarrollar celos. Para evitar esta situación, se deben cambiar sus hábitos antes de la llegada del bebé o niño, así el animal no relacionará al pequeño con la pérdida de privilegios. Si el orden de llegada al hogar es el contrario (la mascota llega cuando ya está el niño), “es vital explicar al pequeño que una mascota no es un juguete y que tiene sus necesidades como ser vivo, necesita descansar y tener su propio espacio”, afirma el veterinario. 





Por último, queda destacar la importancia de una buena elección de la mascota. En primer lugar, a la hora de introducir un animal de compañía en un hogar se debe evitar la impulsividad y tener en cuenta aspectos como el espacio y tiempo disponible para su cuidado, la presencia de personas mayores o niños o los recursos económicos que queremos dedicarle, entre otros. En función de dichos factores escogeremos primero el tamaño de la mascota, después el temperamento y finalmente, el animal y raza que reúna las características deseadas.





































