Los niños con sobrepeso tienen más riesgo de padecer PIES PLANOS

 

 

“Es una de las complicaciones que hemos observado en estudios realizados con niños en edad escolar –a partir de los 5 años– hasta la adolescencia”, explica el doctor Luis Moreno Aznar, de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza. Los resultados de este estudio van en línea con otros realizados que muestran que los niños con sobrepeso u obesidad tienen una altura del arco plantar significativamente más baja que los que no tienen sobrepeso. Esto viene provocado, indica el doctor Moreno Aznar, porque “la bóveda del pie está sometida a un mayor peso y, por tanto, el arco tiende a aplanarse. El hecho de que la estructura del pie esté alterada va a influir en el resto del esqueleto”. A este respecto, subraya que hay que tener en cuenta que “los niños están en pleno crecimiento y desarrollo de su estructura ósea”, y califica la situación como “un mal comienzo porque va a tener importantes implicaciones en el futuro”. 

La televisión, más riesgo de obesidad que los videojuegos
Por otro lado, y en relación a los hábitos que imperan actualmente en la sociedad, el doctor Moreno Aznar ha señalado que “de entre los comportamientos sedentarios, el que ha demostrado que está más claramente relacionado con la obesidad es la televisión”. Y es que, aunque se estima que el uso de ordenadores o videojuegos también podrían estar detrás del aumento de peso, “aún no se ha constatado científicamente esta correlación”, añade. Y es que la televisión es el medio más pasivo de todos, “cuando leemos o jugamos con videojuegos estamos sentados, pero a nivel cerebral estamos interactuando”, apunta. Por otro lado este especialista destaca que los niños que ven más la televisión “tienen un patrón dietético peor que los que la ven menos”.
Pero para fomentar la prevención de la obesidad infantil, los especialistas insisten en la importancia de realizar por un lado las actividades en familia, principalmente comer juntos, y por otro, vigilar las horas de sueño. “Además de la relación fisiológica entre sueño y obesidad, un corto periodo de sueño marca el ritmo y el estilo de vida del niño durante el resto del día, influyendo en su vitalidad y, en consecuencia, en la actividad física que realiza”.