Preeclampsia en el EMBARAZO: ¿conoces los síntomas?

La preeclampsia es un problema que aparece durante la gestación y que afecta a entre el 2 y el 7 por ciento de las embarazas. Se caracteriza y define por la aparición de hipertensión (mayor o igual a 140/90 mmHg) y proteinuria o presencia de proteína en la orina (mayor o igual a 300 mg/24 horas) después de la semana 20 de gestación. Se puede clasificar como precoz y tardía, dependiendo de si se diagnostica antes o después de la semana 34 de gestación, respectivamente. La primera de ellas supone una complicación importante para el feto por su gran prematuridad y por tanto su inmadurez.

La preeclampsia es un problema que aparece durante la gestación y que afecta a entre el 2 y el 7 por ciento de las embarazas. Se caracteriza y define por la aparición de hipertensión (mayor o igual a 140/90 mmHg) y proteinuria o presencia de proteína en la orina (mayor o igual a 300 mg/24 horas) después de la semana 20 de gestación. Se puede clasificar como precoz y tardía, dependiendo de si se diagnostica antes o después de la semana 34 de gestación, respectivamente. La primera de ellas supone una complicación importante para el feto por su gran prematuridad y por tanto su inmadurez. “Por este motivo, es importante tener en cuenta que el neonato, si es viable, va a requerir unos cuidados especiales que exigen la existencia de una UCI pediátrica, es decir que es aconsejable que el parto se realice en un hospital de tercer nivel”, comenta el Dr. Francisco Álvarez, presidente de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC).

 

Tratamiento para preeclampsia
Actualmente, el único tratamiento efectivo es el parto, que puede ocasionar una mortalidad y morbilidad neonatal elevada cuando tiene lugar antes de la semana 30 de gestación. La aspirina es el fármaco que se utiliza como tratamiento de prevención en el primer trimestre de la gestación. Su complicación más seria es que progrese a eclampsia, que puede provocar convulsiones, derrame cerebral, fallo renal, edema pulmonar, fallo hepático y coagulopatía.