¿Tu hijo necesita PLANTILLAS? Cómo elegir las mejores

El uso habitual de deportivas para ir cómodos, hacer deporte y jugar provoca que el pie se ensanche. Beatriz Camós, directora general de la ortopedia Grau Soler, confirma esta tendencia.

El uso habitual de deportivas para ir cómodos, hacer deporte y jugar provoca que el pie se ensanche. Beatriz Camós, directora general de la ortopedia Grau Soler, confirma esta tendencia. Se aconseja alternar diferentes tipos de calzado y visitar regularmente al podólogo para prevenir posibles deformaciones.  Las patologías podológicas más comunes en los niños son los pies planos (sin bóveda o arco plantar), cavos (elevación anómala de la bóveda de la planta), varos (el talón mira hacia dentro y se dirige hacia dentro) o valgos (el talón mira hacia fuera y se dirige hacia fuera); problemas que se corrigen fácilmente con el uso de unas plantillas adecuadas.
Es muy común el uso de plantillas en niños, algunas patologías como el pie plano, constituyen cerca de un 50% de todas las consultas de traumatología infantil. No todas las plantillas son iguales. Resulta determinante que estén elaboradas del material adecuado, que sean personalizadas y adaptadas en función de la patología y de las necesidades del niño. En este sentido, pueden ser: acolchadas, semirrígidas o rígidas completamente, si la corrección que hay que hacer es más severa. 

 

Mi hijo tiene que llevar plantillas, ¿y ahora qué? 
Una vez el médico ha diagnosticado una patología en los pies del niño, los ortopedistas realizan un estudio con huella de pisada en estático y dinámico. Se importan las mediciones a un software específico y se eligen los materiales. Finalmente, se hacen las modificaciones pertinentes para que se adapten totalmente al pie del paciente. De esta forma cada plantilla esta hecha totalmente a medida del pie teniendo en cuenta el peso del niño, su nivel de actividad y su edad, “Las plantillas estándares no pueden ofrecer el mismo nivel de comodidad y de tratamiento que las que han sido diseñadas a medida por un experto” asegura Camós.

 

La edad sí importa
Al poner plantillas a los hijos, hay que tener en cuenta su edad. Beatriz Camós no considera recomendable hacerlo antes de los 5 años, al menos que haya un problema muy serio. “Los niños, cuando son pequeños, son laxos y a medida que van creciendo, su huella plantar va cambiando”. Las plantillas suelen durar entre 12 y 18 meses. El coste oscila entre 100 y 120 € incluyendo el estudio personalizado.
Actualmente, las plantillas son mucho más cómodas y prácticas que las de antaño. Son lavables y no precisan de un calzado específico para su uso.