Son varios los estudios que demuestran que el estado de salud de los individuos depende del medio ambiente donde viven y con el que interaccionan a través de diversos mecanismos. “De hecho, el riesgo ambiental más consistente y significativo para el desarrollo del asma en la niñez es la exposición al humo de tabaco, hecho que se ha identificado en numerosos estudios epidemiológicos”, señala el Dr. Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).
Son varios los estudios que demuestran que el estado de salud de los individuos depende del medio ambiente donde viven y con el que interaccionan a través de diversos mecanismos. “De hecho, el riesgo ambiental más consistente y significativo para el desarrollo del asma en la niñez es la exposición al humo de tabaco, hecho que se ha identificado en numerosos estudios epidemiológicos”, señala el Dr. Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). “Así, -añade- son varios los trabajos que asocian la exposición al humo de tabaco en el útero, por el tabaquismo de la madre durante el embarazo o el de la abuela, en aquellos casos en los que no fumaba la embarazada, con la aparición de asma en el hijo o nieto, respectivamente” . Asimismo, el tabaquismo pasivo que sufren las embarazadas por otros miembros de la familia que fuman, también es una fuente importante para el desarrollo de asma en los fetos.
Por otro lado, aunque hay muchas pruebas de que la contaminación del aire aumenta el asma ya existente, no está bien establecido su vínculo con el desarrollo del asma. En palabras del Dr. Manuel Praena, “esto se debe a que hay pocos estudios prospectivos con datos de exposición que hayan sido llevados a cabo. Sin embargo, en los últimos años contamos con datos limitados que apoyan la asociación entre la contaminación del aire y la incidencia de asma”.
Otra investigación reciente describió cómo la exposición a la polución de tráfico de los coches influía en el desarrollo del asma a través de mecanismos epigenéticos. “El trabajo estudió la influencia de la exposición de las madres a este tipo de contaminación en el desarrollo de asma de sus hijos. Dicho trabajo reivindica el origen precoz de las enfermedades respiratorias desde el seno materno”, ha explicado el Dr. Praena.
Asimismo, la alimentación también es un factor que influye en la prevalencia de las patologías respiratorias. “Se ha demostrado que el consumo frecuente de frutas, verduras y pescado se asocia con una prevalencia más baja de asma, mientras que un alto consumo de hamburguesas, desemboca en una mayor prevalencia de la misma. Es decir, la dieta mediterránea presenta un efecto claramente protector para la prevención del asma” , ha señalado el experto.
En definitiva, concluye el Dr. Manuel Praena, “lograr un ambiente saludable, libre de contaminantes, debe ser un objetivo para nuestra sociedad, al cual debemos contribuir como profesionales sanitarios, orientando a las familias y reivindicando a las administraciones públicas una legislación apropiada que sea cumplida por todos”.








































