El estudio, basado en 11.499 bebés nacidos a término en los años 90, encontró que los niños que nacen pequeños seguirán siendo más delgados y más bajos que muchos de sus compañeros, pero estarán dentro de los percentiles normales. En general, afirma Alan Emond, investigador principal del estudio, “los padres pueden tener la seguridad de que los bebés que muestran el aumento de peso lento en el primer año de vida se recuperan dentro de los límites normales, aunque a los 13 tienden a ser más delgados y más pequeños que muchos de sus compañeros”.
El estudio, basado en 11.499 bebés nacidos a término en los años 90, encontró que los niños que nacen pequeños seguirán siendo más delgados y más bajos que muchos de sus compañeros, pero estarán dentro de los percentiles normales. En general, afirma Alan Emond, investigador principal del estudio, “los padres pueden tener la seguridad de que los bebés que muestran el aumento de peso lento en el primer año de vida se recuperan dentro de los límites normales, aunque a los 13 tienden a ser más delgados y más pequeños que muchos de sus compañeros”.
Con los resultados de este ensayo, los investigadores esperan calmar la ansiedad que muchos padres sienten cuando ven que sus hijos ganan peso a menor velocidad que otros bebés. “Mientras no haya síntomas que evidencian algún problema de salud, no hay que preocuparse por el peso y mucho menos aumentar las calorías de la dieta”, explican.






































