El estudio incluyó a 97 niños que fueron sometidos a una prueba de rastreo de la mirada y a un escáner cerebral a los 7 meses de edad, además se les realizó una evaluación clínica completa a la edad de 25 meses. Los resultados mostraron que los bebés que luego fueron diagnosticados con autismo mostraban una velocidad de alrededor de 50 milisegundos más lenta al cambiar su mirada de un objeto a otro, en comparación con los que no desarrollaron autismo.
El Dr. Joseph Piven, autor principal del estudio, declaró que la dificultad y lentitud en cambiar la dirección de la mirada y la atención que se halló en los niños de 7 meses podría ser un problema fundamental en el autismo.
El estudio incluyó a 97 niños que fueron sometidos a una prueba de rastreo de la mirada y a un escáner cerebral a los 7 meses de edad, además se les realizó una evaluación clínica completa a la edad de 25 meses. Los resultados mostraron que los bebés que luego fueron diagnosticados con autismo mostraban una velocidad de alrededor de 50 milisegundos más lenta al cambiar su mirada de un objeto a otro, en comparación con los que no desarrollaron autismo.
El Dr. Joseph Piven, autor principal del estudio, declaró que la dificultad y lentitud en cambiar la dirección de la mirada y la atención que se halló en los niños de 7 meses podría ser un problema fundamental en el autismo.







































