La leucemia es la neoplasia más frecuente y representa el 30% de los casos, seguida de los tumores del sistema nervioso central que suponen el 20%, y los linfomas que suponen el 13% de los cánceres. La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) señala que “entre un 5 y un 10% de todas las neoplasias tienen una base hereditaria. Por ello, debemos prestar especial atención, entre otros factores, a la incidencia de cáncer en la familia, la ocurrencia del mismo o la edad de presentación inusualmente temprana. La fiebre es el primer signo clínico de infección en los niños con procesos oncológicos”.
La leucemia es la neoplasia más frecuente y representa el 30% de los casos, seguida de los tumores del sistema nervioso central que suponen el 20%, y los linfomas que suponen el 13% de los cánceres. La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) señala que “entre un 5 y un 10% de todas las neoplasias tienen una base hereditaria. Por ello, debemos prestar especial atención, entre otros factores, a la incidencia de cáncer en la familia, la ocurrencia del mismo o la edad de presentación inusualmente temprana. La fiebre es el primer signo clínico de infección en los niños con procesos oncológicos”.
Avances en el tratamiento y supervivencia
La supervivencia de los pacientes con leucemia se ha incrementado de forma notable en los últimos años. De hecho, la tasa de curación global de esta neoplasia se aproxima al 80-90% de los pacientes. Los nuevos y mejores procedimientos diagnósticos y terapéuticos están favoreciendo el descenso de la mortalidad.
Según la SEPEAP, “el tratamiento del cáncer en la infancia nos plantea nuevos retos, como aplicar terapias menos tóxicas en tumores con mejores supervivencias y plantear nuevas estrategias en pacientes con un elevado riesgo de recaída”.







































