El estudio analizó los casos de 1.037 personas desde su nacimiento hasta que cumplieron 38 años. Fueron sometidos a distintas pruebas (memoria, capacidad para procesar información y razonamiento) cuando eran adolescentes y todavía no se habían iniciado en el consumo de la droga. Una vez que cumplieron 38 años, se les volvió a someter a los mismos chequeos de la adolescencia. Los que se iniciaron en el consumo durante la adolescencia registraron una disminución de ocho puntos de media en su cociente intelectual entre los 13 y los 38 años. El estudio también señala que el deterioro neuropsicológico e intelectual fue menor en aquellos que empezaron a consumir la droga una vez que ya eran adultos.
El estudio analizó los casos de 1.037 personas desde su nacimiento hasta que cumplieron 38 años. Fueron sometidos a distintas pruebas (memoria, capacidad para procesar información y razonamiento) cuando eran adolescentes y todavía no se habían iniciado en el consumo de la droga. Una vez que cumplieron 38 años, se les volvió a someter a los mismos chequeos de la adolescencia. Los que se iniciaron en el consumo durante la adolescencia registraron una disminución de ocho puntos de media en su cociente intelectual entre los 13 y los 38 años. El estudio también señala que el deterioro neuropsicológico e intelectual fue menor en aquellos que empezaron a consumir la droga una vez que ya eran adultos.






































