Los pediatras advierten sobre las ALERGIAS a frutos secos en época navideña

 

 

El mayor consumo de dulces elaborados con frutos secos, como polvorones, pastas y turrones, hace aumentar el número de reacciones alérgicas entre la población infantil durante la Navidad, según advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP). Los alergólogos pediátricos señalan que es importante evitar los frutos secos antes de los tres años. “Muchos niños alérgicos prueban estos alimentos coincidiendo con las fiestas navideñas y a veces debutan en esta época del año con reacciones al probar dulces con frutos secos”, advierte la doctora Flora Martín-Muñoz, de la Unidad de Alergia Infantil del Hospital La Paz y miembro del Comité de Alergia Alimentaria de la SEICAP.
Los alergólogos pediátricos aconsejan, si ya hay un diagnóstico de alergia alimentaria, extremar la vigilancia sobre la composición de los alimentos que se les da a probar a los niños. “Para hacerlo más llevadero aconsejamos a las madres que vienen a la consulta recetas alternativas sin frutos secos”, explica la doctora Marisa Ridao, de la Unidad de Alergia del Hospital de Terrassa y secretaria de SEICAP. Por su parte, la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y al Látex (AEPNAA) incluye, en su web (www.aepnaa.org) y en sus talleres, recetas de dulces sin frutos secos, leche o huevo.

Pruebas diagnósticas
Los niños con intolerancia al huevo o a la leche tienen más predisposición a padecer otras alergias alimentarias. Si nunca han probado los frutos secos, la doctora Ridao recomienda que “empiecen a ingerirlos en pequeñas cantidades, preferiblemente de forma triturada, y a ser posible a mediodía para poder observar los posibles efectos, pues los síntomas pueden aparecer de forma inmediata”. En el caso de sospecha de alergia a alimentos, los expertos aconsejan acudir a realizar un completo diagnóstico en una consulta especializada en alergología pediátrica. Las reacciones que pueden desarrollarse en niños con alergia a frutos secos después de su ingesta “incluyen urticaria, angioedema, asma, rinitis, conjuntivitis, síntomas digestivos o reacciones de anafilaxia. En algunos casos, si no se actúa a tiempo con medicación de rescate, las consecuencias pueden llegar a ser fatales”, explica la doctora Ridao.