Uno de cada seis niños es MALTRATADO en España

 

 

El 9º Curso de Actualización en Pediatría, organizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), ha debatido sobre la sospecha y detección de abuso sexual y maltrato en el menor. En este sentido, se puso de manifiesto que el maltrato infantil tiene una alta incidencia en España: distintos estudios revelan una incidencia en España del 15% en menores de 15 años, lo que supone que 1 de cada 6 niños españoles sufre maltrato. “Una investigación realizada en Cataluña nos ofrece unas cifras de prevalencia del 18,04% en la población catalana menor de 18 años, y estudios similares realizados en otras Comunidades Autónomas (como Andalucía o Castilla y León) arrojaron cifras muy similares”, concreta el Dr. Jordi Pou Fernández, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. “Con todo esto, el pediatra es, posiblemente, el profesional mejor posicionado para su detección y diagnóstico”, añade.

 

Detección de abuso sexual y maltrato
Se diferencian cuatro tipos de maltrato: la negligencia o abandono, el maltrato psicológico o emocional, el maltrato físico, donde se incluye el síndrome de Munchausen por poderes, y el abuso sexual. El abandono es la forma de maltrato infantil que se detecta con mayor frecuencia. “A pesar de que no es exclusivo de las clases sociales bajas, suele presentarse con mayor frecuencia en este grupo de población marginal, con problemas económicos o hábitos tóxicos. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se alcanza cuando la situación ya se ha hecho patente”, explica el Dr. Jordi Pou. Este abandono se suele sospechar en aspectos tales como la alimentación, vestimenta, higiene, atención médica, supervisión y vigilancia, seguridad en la casa y educación.

El maltrato psicológico del menor se puede presentar de múltiples maneras: rechazo, aislamiento, amedrantamiento, corrupción (enseñándole y estimulándole a mantener conductas no adecuadas), o ignorancia. Las manifestaciones clínicas más importantes en esta forma de maltrato se dan en la esfera de la conducta, destacando especialmente el retraso psicomotor, problemas de aprendizaje, bajo rendimiento escolar, alteraciones nutritivas, en el control de esfínteres, conductas demasiado adultas o demasiado infantiles, agresividad o pasividades excesivas, alteraciones psicológicas en forma de fobias, obsesiones o intentos de suicidio.

Respecto al maltrato físico, “aunque popularmente se asocia el maltrato infantil al maltrato físico, este último es mucho menos frecuente que las dos formas de maltrato descritas anteriormente”, dice el Dr. Pou, que destaca el síndrome de Munchausen por poderes (aquella situación en la que los progenitores, generalmente la madre, provocan enfermedades en el niño) como un tipo de maltrato físico infantil. “Aunque no es muy habitual, su diagnóstico es difícil, ya que hay que sospecharlo desde el primer momento”. 

El cuarto tipo de maltrato infantil es el abuso sexual. La mayoría de estos casos ocurren en el seno de la familia o son llevados a cabo por personas muy cercanas al niño. “Su sospecha es difícil porque las manifestaciones clínicas son muy inespecíficas, siendo el relato del niño, en ocasiones, el primer signo de sospecha. Por ello, es muy importante que el profesional esté atento a la petición de ayuda del menor y brindársela desde el primer momento. Es conveniente anotar literalmente lo que el niño nos cuente, y los dibujos pueden ser útiles para conocer lo ocurrido. Asimismo, la exploración física debe ser completa”, explica el doctor.