La anorexia es ya la tercera enfermedad crónica más frecuente en los adolescentes

La edad de comienzo habitual se sitúa entre los 13-16 años. Los factores que influyen son biológicos, psicológicos, familiares y socioculturales. Se sabe que cuanto más intensa es la dieta que se realiza, mayor es el riesgo de que se produzca un trastorno alimentario.

La edad de comienzo habitual se sitúa entre los 13-16 años. Los factores que influyen son biológicos, psicológicos, familiares y socioculturales. Se sabe que cuanto más intensa es la dieta que se realiza, mayor es el riesgo de que se produzca un trastorno alimentario. “La dieta es la puerta de entrada a los trastornos de la conducta alimentaria, tanto como factor de riesgo como síntoma inicial”, advierte el profesor Luis Rojo, catedrático de Psiquiatría de la Universitat de Valencia y Jefe de Sección de Psiquiatría Infanto-Juvenil y de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitario La Fe de Valencia y miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) . “Hay que informar a los jóvenes que existen distintos tipos de cuerpos y distintos pesos. Se debe de advertir del peligro de las dietas incontroladas”, explica el profesor José Giner, Presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM).
Qué es y por qué sucede
La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo incluso cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado.
Según el doctor Rojo, “es mucho más frecuente entre chicas que entre chicos”. Respecto a los factores que influyen, el Dr. Rojo explica que son tanto biológicos como psicológicos, familiares y socioculturales. “La genética influye, los factores psicológicos personales son también muy importantes, pues son los que hacen que en un individuo determinado los cambios corporales, la delgadez, se constituyan en un recurso para ganar sensación de seguridad, sensación de valor personal”. En cuanto a los factores familiares, “las rigideces y la excesiva valoración de todo lo concerniente a la imagen y al cuerpo, ayudan a que estos trastornos se manifiesten”, añade.

Cómo se detecta y se trata
Asimismo, según explica el Dr. Rojo, en muchas ocasiones es en el centro escolar donde empiezan las sospechas, ya que en casa se mantienen más las formas o se disimulan las restricciones alimentarias con excusas. “El fenómeno más llamativo es, sin duda, la pérdida de peso, asociada a cambios de carácter, irritabilidad, aislamiento en casa y con respecto al círculo de amistades”, comenta.
La pérdida de peso tiene repercusiones notables no sólo sobre el estado físico sino sobre el funcionamiento psicológico. “Afectación del humor, irritabilidad, dificultad de concentración y atención, lentitud alimentaria, selección extraña de alimentos, obsesión con la comida, inadecuación social y aislamiento, son algunas de las repercusiones que puede tener una pérdida de peso sobre los individuos”.
En cuanto a la orientación del tratamiento, el Dr. Rojo concluye que “la debe hacer un especialista, psiquiatra, que contará con el apoyo del psicólogo clínico y la ayuda del nutriólogo, endocrinólogo y otros especialistas médicos en caso necesario”.